
La Unión Europea (UE) advirtió que la mayoría de los bienes comprados en línea y enviados directamente desde terceros países a consumidores europeos no cumplen con los estándares de seguridad ni con la normativa comunitaria.
En un comunicado difundido el 7 de enero, las autoridades aduaneras europeas destacaron: «Estamos en la primera línea. Las aduanas manejan la enorme y creciente cantidad de bienes comprados en línea e importados directamente a los consumidores en la UE». Según la UE, el volumen de paquetes pequeños enviados al bloque comunitario se ha duplicado cada año desde 2022, alcanzando 4,6 mil millones de envíos en 2024.
El informe señala que los controles aduaneros, en colaboración con las autoridades nacionales de vigilancia del mercado, revelaron que «la mayoría de los bienes enviados directamente a los consumidores de la UE desde terceros países no cumplen con las normas y estándares de seguridad de la UE». En particular, la inspección de 20.000 juguetes y pequeños dispositivos electrónicos mostró que más de la mitad no cumplía con los estándares europeos, y de los productos sometidos a pruebas de laboratorio, el 84 % resultó peligroso.
La UE subraya la magnitud del desafío: «En 2025, los pequeños envíos representan el 97 % de los envíos. Las aduanas no pueden controlarlos adecuadamente con métodos tradicionales». Por esta razón, se anunció una reforma de aduanas que responsabiliza a plataformas y vendedores online: «Con las plataformas y los vendedores online como importadores oficiales, los consumidores de la UE pueden estar seguros de que se han pagado todos los impuestos y derechos, y que sus compras son seguras y cumplen con los estándares ambientales, de seguridad y éticos de la UE».
La UE ya ha implementado medidas para un control más eficaz de las importaciones por comercio electrónico y para garantizar la igualdad de condiciones con los minoristas tradicionales. Los Estados miembros acordaron eliminar la exención de derechos de aduana para los paquetes de menos de 150 €, reemplazándola por un arancel único de 3 € por artículo, que entrará en vigor el 1 de julio de 2026. Esta reforma convierte a las plataformas y vendedores online en actores clave para asegurar que los bienes vendidos en línea cumplan con todas las obligaciones aduaneras, un cambio significativo respecto al sistema actual, en el que la responsabilidad recae en el consumidor y en los transportistas.