Tradicionalmente el dólar ha sido refugio de los inversores argentinos ante la volatibilidad del peso argentino. Lo que pueda ocurrir en Wall Street en el corto o mediano plazo no es demasiado import
Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica, va en la misma línea: “Las empresas están empezando a usar infraestructura cripto para algunos movimientos internacionales de fondos por los beneficios propios de la tecnología”.
Pasa a enumerar: velocidad de liquidación, menores costos y mayor eficiencia operativa frente a los sistemas financieros tradicionales.
Tesorería
En Argentina, el uso corporativo suele estar más asociado a movimientos de tesorería entre empresas con operaciones en distintos países, que utilizan esta infraestructura para transferir fondos de forma más ágil y eficiente entre jurisdicciones.
A medida que el marco regulatorio continúa desarrollándose, cada vez más empresas están evaluando el uso de blockchain y stablecoins para pagos internacionales, comercio exterior y gestión de liquidez entre filiales.
Uso cripto
¿Para qué usan las empresas criptomonedas? Según Colombo, para pago de salarios o bonos a empleados (total o parcialmente en USDT, BTC u otros), pagos a proveedores internacionales, transferencias entre filiales o casas matrices fuera del país (pago de dividendos).
A su vez, para cobros por exportaciones de servicios, sobre todo en industrias como tecnología, diseño y freelancers; e inversiones en activos digitales como reserva de valor o colocación financiera (estrategias de Tesorería).
A nivel mundial tienen más de 2000 clientes institucionales de todo tipo: “En Argentina vemos que continúan creciendo las empresas que utilizan activos cripto; pertenecen principalmente al rubro tecnológico y procesadoras de pago, sin embargo en el último año se han sumado empresas de rubros más diversos, como turismo y agropecuarias”.
Dólar digital
Mercedes Ortiz, de Mechi Learning, agrega que las empresas argentinas comenzaron a usar stablecoins como un “dólar digital” para pagar importaciones, administrar tesorería y mover fondos al exterior, evitando costos y demoras del sistema financiero tradicional.
En plataformas de pagos globales, Argentina recibe el 48% de los pagos empresariales en cripto, con 75% en stablecoins, que empiezan a funcionar como una infraestructura financiera paralela.