Arreseygor destacó la reorganización institucional de la ANPyN y mostró resultados de Ushuaia

El director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), Iñaki Arreseygor, destacó los logros de la reorganización institucional del organismo que fusionó la administración de la actividad marítima y portuaria -absorbiendo la Administración General de Puertos (AGP)- y celebró el proceso licitatorio de la vía navegable troncal al tiempo que brindó detalles sobre obras en el Puerto Buenos Aires.

Arreseygor fue invitado por el Timón Club, institución que promueve el diálogo y el debate en la actividad.

Chip

El presidente del Timón Club, Jorge Álvarez, y Miguel Ángel Álvarez, miembro de la Comisión Directiva, agradecieron la presencia del funcionario a quien calificaron como un hombre “que resuelve, que se ocupa”.

Miguel Álvarez, dijo en relación con la hidrovia:  “Nosotros buscamos pagar poco”, y agregó: “Queremos buen calado y seguridad. Pero no debemos preocuparnos por quién lo hace, nosotros tenemos que apoyar, y me parece que desde algunos sectores o cámaras todavía no se cambió el chip”.

Arreseygor explicó en primer lugar el objetivo plasmado, y logrado, con la Agencia: “Simplificar, concentrar la toma de decisiones y volver a dar estatus a un área” que antes de la creación de la ANPyN estaba dispersa en múltiples organismos.

El resultado fue una agencia con “competencias extraordinarias” que se van explorando mes a mes, construida de adentro hacia afuera: primero los equipos y las responsabilidades, y la estructura formal después, para evitar “armar una estructura y después salir a repartir los cargos”.

Receptividad

“Encontramos muy buena receptividad en el Ejecutivo a las ideas, sobre todo en Legal y Técnica. Y los invitamos (al sector privado) a acercar ideas para debatir”, señaló, el línea con la política reciente de apertura y logro de consensos que permitió avanzar fluidamente con la licitación de la vía navegable troncal.

En relación con el Puerto Buenos Aires, puntualizó que la Agencia recibió por decreto competencias específicas sobre bienes del Estado en zonas portuarias, que la convierte en un segundo AABE, que le permite administrar inmuebles que el Estado nacional desafecte del uso portuario.

“No es un dato accidental, nos da herramientas de gestión y de administración de la política portuaria que antes no teníamos y, en el marco del decreto 602/25, lo que se conoció como nuevo croquis del puerto cobra otro significado”, señaló.

Concentración

Arreseygor adelantó una visión de mayor concentración en Puerto Nuevo, no de actores sino de actividades, con inversiones definidas pero sin afectar los derechos de quienes hoy operan las áreas. Por ejemplo, en el relleno portuario, el objetivo es intentar llevar la actividad de depósitos fiscales que están al sur de Puerto Nuevo.

Por último, el tercer eje de su ponencia se centró en la licitación de la hidrovía, a la que logró calificar -luego del fracaso de la primera- como “inédita” por el nivel de consenso logrado con casi todos los actores. “Es muy difícil contentar a todos”, deslizó.

Defendió la incorporación de la Unctad como organismo externo de verificación para aportar robustez y evitar sospechas sobre el criterio con el que el Estado conduce el proceso.

Precio mínimo

Uno de los puntos que ese organismo respaldó fue la inclusión de un precio mínimo en el pliego: sin él, una empresa podría licitar muy por debajo del costo real y luego trasladar el riesgo empresario al Estado cuando incumpla.

“El Pliego es un 85% de consenso, pero hay un 15% que el Estado tiene que decir esto es interés público”, afirmó.

Luego, se mostró satisfecho por contar con dos de las principales empresas de dragado del mundo -Jan De Nul y DEME- pero lamentó la ausencia “de alguna empresa holandesa”, en eventual referencia a Boskalis o Van Oord, quienes no presentaron ofertas.

“Tres ofertas de cuatro posibles es una buena asistencia. Estoy satisfecho, sobre todo teniendo las dos más grandes”, dijo.

Ushuaia

Por último, dedicó un comentario al puerto de Ushuaia, intervenido a principios de año por el Gobierno nacional.

“Tomamos la operación directa y demostramos lo que la Agencia puede hacer: estamos operando un puerto con 15 personas cuando tenía una planta de 200. En apenas 10 días de la temporada de cruceros recaudamos lo suficiente para cambiar todas las defensas del puerto que faltaban. Y ahora, todo lo que se recaude va directo a obras”, explicó.

De hecho, aunque reconoció que la intervención “no es algo que hubieran querido hacer”, el estado de la infraestructura de la terminal fueguina era insostenible. Y la gestión de la mano federal, rápidamente, fue hasta reclamada por otros operadores en situación similar.

En el cierre, Jorge Álvarez, agradeció a Arreseygor su explicación sobre la licitación de la hidrovia y los demás temas abordados resaltando la “transparencia” con que se maneja el área.

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