El portacontenedores chino Dubai Tower partió rumbo a Europa a través del Ártico, en el marco de un nuevo servicio semanal que utiliza la Ruta Marítima del Norte (RMN). El recorrido busca reducir a la mitad el tiempo de navegación y evitar el paso por zonas afectadas por los conflictos en Medio Oriente.
El buque salió durante la noche del sábado desde el puerto de Ningbo, China, con rumbo norte. Su itinerario contempla atravesar el estrecho de Bering y luego continuar hacia el oeste por las aguas de la costa norte de Rusia, una región cubierta por hielo durante buena parte del año.

Sin embargo, el recorrido por el Ártico tiene una limitación fundamental: solo puede utilizarse durante la época del año en la que el hielo se reduce lo suficiente para permitir la navegación sin necesidad de recurrir a rompehielos.
La utilización comercial de esta vía no es completamente nueva. Otras compañías navieras ya realizaron recorridos por la zona y la danesa Maersk fue la primera en hacerlo en 2018.
El impacto ambiental genera preocupación
El crecimiento de esta alternativa comercial también despertó advertencias entre organizaciones ambientalistas, que cuestionan el posible impacto de un aumento del tránsito marítimo sobre un ecosistema especialmente vulnerable al calentamiento global.
Los grupos ecologistas sostienen que una mayor cantidad de embarcaciones utilizando la Ruta Marítima del Norte podría acelerar la pérdida del hielo del Ártico, una región que ya experimenta los efectos del cambio climático.
El debate también alcanza a las principales compañías del transporte marítimo internacional. Empresas como la francesa CMA CGM, la suiza MSC y la alemana Hapag-Lloyd asumieron compromisos para evitar las rutas de tránsito marítimo por el Ártico.